martes, 24 de diciembre de 2013

El fin del regreso- Eugeni Porras

Ya he reflexionado bastante, albergo el pensamiento que no basta el trabajo, la inteligencia, la ciencia para comprender algo que sobreviene del plano de la intuición o de la emoción.  Además que la solución a esa cuestión que me atormenta no se encuentra en el exterior de uno sino en nuestro interior. (He utilizado determinadas palabras  escritas por Christophe André, para expresar mi pensamiento)

Con este pensamiento quiero empezar este enlace, para presentar el reciente libro "El fin del regreso" - Autobiografia poética,  de mi amigo Eugeni Porras ( científico, antropólogo, profesor , escritor, conferencista ) /M.Helena Bonilla







Eugeni Porras, nacido en Berga, Barcelona España ( 1956)  y naturalizado mexicano, estudió licenciatura de Etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México y la Maestría en Antropología de la Medicina en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona España.

Actualmente cursa un doctorado en antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha trabajado en el Instituto Nacional de Educación para los Adultos, en el Instituto Nacional Indigenista, delegación Chihuahua y es profesor de Investigación Científica en el instituto Nacional de Antropología e Historia desde 1994, primero como docente de la ENAH- Chihuahua hasta 2002 y a partir de esa fecha, como investigador en el Centro INAH-Nayarit.

Sus áreas de interés son : indigenismo, antropología médica, estudio de las religiones, neochamanismo y antropología simbólica, temas que ha expuesto en varios congresos, cursos, talleres y conferencias.

Además de varios artículos y ensayos en revistas y textos especializados , ha publicado los libros Políticas indigenistas en la Sierra Tarahumara ( Instituto Chihuahua de Cultura, 2002). Los Warijo de Chihuahua: una etnografía mínima ( ENAH-Chihuahua/ Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 2002) y Ritualidad y peregrinaciones entre los huicholes. Ensayos mínimos ( INAH-Nayarit/ Culturas Populares de Nayarit 2009).

Su reciente libro "El fin del regreso"- Autobiografía Poética - Ediciones Phoebe, dividido en secciones : poemas al ser humano, poemas amorosos y eróticos , poemas revolucionarios y anárquicos,  poemas invocación a lo sagrado y de viajes milagrosos.

Estamos ante un libro - testimonio. Este es el viaje de un buscador incansable, un hombre que no ha cedido ante la "civilización" y sus actos feroces y salvajes, por hacer que el acto de pertenencia a una sociedad se convierta en una cruda falacia e imposición. Eugeni ha seguido siempre sus impulsos, necesidades y búsquedas sin esperar que lo autoricen.  Simplemente se ha lanzado a la vida.
No porque sea un acto simple ( debe haber sido muy difícil en un mundo como el actual decidir tomar " la vida por los cuernos" y vivirla) sino porque, como buen nómada, aprehendió pronto la necesidad del camino..
Vagar por el mundo y regresar, pero regresar a la poesía, a estos poemas que abrieron el mundo de las palabras para hacerlo andar también por la tierra, los continentes, países, pueblos y los diferentes usos y costumbres. No es vano el que sea Antropólogo.

En Eugeni encontramos estas dos formas de contemplar al mundo: el hombre que estudia a los hombres y el hombre que a través de la poesía desentraña al mundo. No están tan alejadas ambas disciplinas, la finalidad es entender y asir al mundo y sus formas de relacionarse...

Eugeni Porras es... un hombre que sueña, que siempre ha soñado y seguirá soñando, así que estamos ante un ser que está cambiando la realidad. Y estamos ante un libro que al hablar está tocando zonas sensibles de un mestizaje cultural aún no asimilado : el indígena y el español. Tanya Cosio, poeta.



Poemas del texto "El fin del regreso":

Sección : Poemas amorosos y eróticos

Quisiera

Quisiera como el viento acariciarte,
con mis trémulas manos abrazarte,
a tu oído dulcemente hablarte
y como el mar a la playa besarte.
Quisiera a tu lado despertarme,
con tus uñas afiladas herirme,
con el fuego de tu boca quemarme,
con mi recuerdo en tu mente morirme,
Quisiera contemplarte eternamente,
abarcar tu mirada totalmente
derritiendo mi vida lentamente,
transormándome en ceniza suavemente.
Quisiera con fuerza a ti unirme,
tu corazón con mi llanto arrancarte,
con el frescor de tus senos saciarme
e, igual que un ave a la luna, cantarte
( San Juan de Torruella, Barcelona 1974)




Sección : Poemas invocación a lo sagrado y de viajes milagrosos.


Yúmare danza

Tam tam tam
tam tam tam
tam tam tam
yúmare yúmare
eco de la sonaja en las barrancas
rumor que el viento teje entre los pinos
voz que llega y convoca
movimiento
vamos a hacerle caso a nuestros dioses
adoremos al sol padre que todo alienta
defendamos el fuego robado con el sonoro paso de nuestra danza
y dibujemos el mapa de nuestras certitudes
que una cartografía etnocida nos arrebata.
Flores que bailan al ritmo de un violín
en capas que emisarios de lo oculto
prenden sobre sus cuerpos. ( Chihuahua 1991).




El poema es la voz del silencio

E inevitablemente llega el silencio
Solamente el poema puede hablar cuando cesa el sonido

Más allá de los mundos que el eco del Verbo tenazmente construye
se halla el verso que narra las mil y un maravillas
del universo vasto de la nada
donde reina el vació.

Solamente la pluma del vate horadando la tinta 
y rasgando el papiro piedra tabla pared suelo
explica que es la luz del visionario
como siente y se extingue
con el fin de mi verso.


Epistepoema

Poema de un poema
es anatema
ilógico banal
absurdo y hueco
quién sabe si también un poco loco
con versos asimétricos y poco
a poco llenar esta columna
caprichosa.
Hay quien dice que no es horrorosa
para los que entienden de
poética
gramática
y estética
tontérica.

Punto del final y del comienzo.
Alguien que no está aqui
ese soy yo
y me busco
( México DF, 1983)



Como araña

Hoy me quiero subir por las paredes
y decirle a esa araña que teje sin cesar su blanca tela
que me abrace
y si quiere beberse mis entrañas
que lo haga
y si no que me enseñe
a andar por las alturas cabeza abajo e invertido
cuerpo
para ver si así logro
comprender el sentido de las cosas
de este mundo que parece estar pues al revés
( Sant Joan Vilatorrada 1987)


Escribir

Escribir es derecho del hombre
Escribir ejercicio de la libertad.
Una elección entre el sinfín de eventos
que en la vida se cruzan.
Escribir como un acto creativo
que transforma el verbo original,
la perdida oración,
la mágica fórmula,
en el signo viva sangre de algún cuerpo.

Asumición total
del desatino humano,
escribir es la ley
que se cierne sobre mi conciencia.
Pero también la risa,
el desconcierto,
la sutil ironía.
Y al final
esa liberación de la importancia,
parmenidiana luz,
con heráclita sombra
alternándose al ritmo
de un columpio yin yang.

¿Cuándo el punto final para todo lo escrito,
el descanso del mundo,
el dejar que de nuevo pueda oírse la voz entre la telaraña de tanto vano texto.
Tratar de descifrar
despojados de plumas buriles
y herramientas punzantes
nuevamente el secreto de esa voz ancestral,
dibujando en el labio
su vibración sonora.

Aprender nuevamente el canto que perdimos
en esa larga noche eterno exilio
que hoy dejamos por fin y de repente,
y escuchar a los pájaros y peces, 
animales y plantas, piedras, ríos,
hojas, montes y valles
mares, lagos y fuentes,
sonidos que componen
la fórmula del cuerpo en que vivimos.
Para después volver a escribir,
cual prometeos,
cuando el alma por fin se haya puesto a soñar,
como contar un hecho,
el color del buscado paraíso:
rojo de muerte, sangre, 
violencia y final;
verde de vida, sangre, 
paz , inicio;
azul de cielo, sangre, 
amor, creación..?

O resumir diciendo: "escribo que no quiero escribir,
cedo mi libertad a los infiernos,
me marcho con la voz a mis espaldas
rumbo al peñón lejano
donde su eco se rompe".

Escribir sin embargo es también asidero
barandal seguro que equilibrio logra
en el vértigo atroz de estar en el abismo
desde donde todo se ve
y todo se conoce sin que medie palabra.
(Barcelona 1999).


Antropolobo 
He descubierto el misterio de una carta que al azar extraje
de la baraja de naipes que el destino me puso delante.
¡ Oh afortunado sino!
completar con la luz de la razón
el encanto del jugado juego.
Ese lobo impreso en un papel de fuerza
hecho símbolo y parte de una granja simbólica
significaba estar bajo la luna
y asistir al nacimiento del antropolobo
que todos llevamos dentro.
Con la licencia
ya no hay maestros
uno mismo construye el escenario
el sujeto el objeto y las acciones
el resultado y también el final.
Hacerme mi vida intentando como un lobo 
fuerte como un oso
como un ratón chismoso
cual guajolote enojón
Mago de nuevo
extraigo del invisible sombrero
la lectura de las eternas cartas
el alquímico descubrimiento de su mensaje

Antropolobo preguntando a las estrellas
recogiendo su respuesta nocturna y repetida
en las miles de formas geométricas mil veces repetidas
que juntan a los astros.
Solo siendo de nuevo un animal
puedo llegar a imaginarme
el mundo que mi mente ha construido.
Un universo compuesto de vida
una vida que late en todo
que en todo vibra
un sinnúmero de rayos de luz y de color
combinando el mistérico ritmo
del girar de las esferas.
Un mundo nuevo que estalla el cuerpo y pide a
voces
un rito de iniciación.

Camino de ser doctor
no me queda mal el papel del iniciado
Apenas sacudida la fase del noviciado
empiezo a alzar las alas con afecto
y vuelo y todavía tengo tropiezos.
Pero en mi código está el saber 
la información totalmente recibida
de que el sol sigue siendo nuestro padre